Rompe el mito de la falta de tiempo en 4 pasos

¿Te identificas con esta rutina? Te levantas y pasas la mañana ajetreada corriendo de un lado a otro haciendo todo y de todo. Llega la tarde y comienzas a sentir que el tiempo no te va a alcanzar para lo que falta por hacer, no tienes un momento para pausar y respirar. Mil cosas pendientes que exigen tu atención, nunca terminas. Te sientes agobiada deseando un rato de calma que no llega. Los niños, el trabajo, la limpieza, la cocina, la ropa, el mercado, las facturas por pagar, ¿le pagué al jardinero? ¿recogí la ropa en la tintorería? ¡oh no! ¡No compré la leche!


El personaje de Mafalda diría “¡paren el mundo que me quiero bajar!”


Toma decisiones que te lleven al uso eficiente de tu tiempo.

La falta de tiempo no debe ser lo que dicte qué puedes o no puedes hacer. Tú tienes el control sobre cómo utilizas tu tiempo. Ciertamente, el día tiene “solo” 24 horas, pero esas mismas 24 horas les rinden muchísimo a algunas personas y muy poco a otras. ¿Por qué? Porque algunas personas saben cómo invertirlas eficientemente y otras no, por eso insisto en que la falta de tiempo es un mito. Entonces, ¿qué debes hacer para que esas 24 horas que tienes en el día te rindan para todo lo que quieres hacer?


Una cosa te debe quedar súper clara: lo que tú gestionas no es tu tiempo, sino las decisiones que tomas acerca de cómo invertir ese tiempo. El tiempo es siempre el mismo para todas, las decisiones de cómo usarlo no. Estos cuatro pasos te ayudarán a tomar mejores decisiones para organizar tu día y ser proactiva.


1. PRIORIZA

De todo lo que tienes en tu lista de pendientes ¿qué es lo más importante? Busca las tareas que tendrán el mayor impacto positivo o negativo en tu día y comienza por allí.

2. PLANIFICA

Tener tus prioridades claras no sirve de nada si no tienes un plan de acción. ¿Por dónde vas a comenzar? ¿Qué necesitas? ¿A dónde debes ir o a quién debes llamar? Una lista de pendientes sin un plan de acción es la vía más rápida a la frustración.

3. LIMITA

Asegúrate de asignarle fecha y hora de inicio y fin a tus actividades. Una tarea te tomará tanto tiempo como tengas disponible para ella, así que estima cuánto tiempo te tomará terminar una actividad, anótalo en tu calendario y ajústate a ese tiempo que le asignaste.

4. ACTÚA

Ya tienes tus prioridades, ya diseñaste tu plan de acción, sabes cuándo comenzar y cuánto tiempo te tomará, ¡ahora hazlo! Sí la ejecución te cuesta mucho analiza por qué. ¿Puedes dividir esas tareas en actividades más pequeñas y manejables? ¿Puedes delegarle una parte a alguien? ¿Qué puedes modificar para convertir esa tarea una actividad menos pesada, aburrida, o compleja?

Con estos cuatro pasos estarás en control de tu tiempo y dejarás de ser víctima del remolino que es la falta de tiempo y que te agobia y no te deja respirar. Recuerda que tú decides cómo invertir tu tiempo, ¡hazlo! Cuando estás súper atareada no es fácil dar un paso atrás y ver las cosas en perspectiva, pero si te tomas el tiempo de hacer, te darás cuenta que hay mucho que puedes cambiar en cuanto al uso de tu tiempo.

¿Sientes que ese remolino te arrastra día tras día? Comparte tu experiencia en los comentarios. Si encontraste este post útil, te invito a compartirlo para que otras mujeres también se beneficien con esta información. Gracias por leerme y que tu semana sea productiva para lograr la vida que quieres.

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