¿Eres adicta a la tecnología?

NADIE es inmune a esta adicción. La realidad es que unas más y otras menos, todas hemos desarrollado algún nivel de adicción digital. La tecnología portátil está tan entretejida en nuestras vidas que poco a poco hemos olvidado cómo vivir sin ella. Hoy en día no somos nadie sin nuestros teléfonos y sin Netflix, Instagram o YouTube morimos de aburrimiento. Dime la verdad, ¿sobrevivirías 24 horas sin tu teléfono?

La adicción digital es real.

Solo pensar en esa posibilidad nos causa ansiedad. Nuestros teléfonos se han convertido en extensiones de nosotras; allí guardamos nuestras vidas: contactos, agendas, calendarios, fotos, formas de pago, records médicos; además, pagamos facturas, transferimos dinero, vemos quién está en la puerta, vendemos y compramos. No hay transacción que no podamos hacer con una app.


Indudablemente, esta tecnología es súper conveniente, nos facilita muchísimo la vida y nos permite estar al tanto de todo lo que sucede lejos o cerca en el momento exacto en que está sucediendo y es adictiva. La adicción a la tecnología es real y sigilosa.


El uso excesivo de la tecnología digital trae consecuencias físicas, mentales y emocionales. Si normalmente resuelves cantidad de cosas desde tu teléfono, ¿cómo disciernes si tu uso es adecuado o excesivo? ¿Cómo sabes si el uso de esta tecnología portátil está controlando tu tiempo? La técnología controla tu tiempo si...


  • Tu estado anímico se ve afectado por lo que lees en las redes sociales.

  • Revisas tu teléfono constantemente sin importar qué está sucediendo a tu alrededor.

  • No respetas los límites de uso que tu misma te impones.

  • Pasas más tiempo en el teléfono de lo que pretendías originalmente.

  • Se te acumula lo que tienes que hacer porque te distraes con el teléfono.

  • Lo primero que haces al despertar es ver tus redes sociales.

  • Necesitas estar al tanto de todo lo que se publica en las redes sociales.

  • Siempre consigues una excusa para usar el teléfono.

  • Eres activa en todas las apps de redes sociales que existen.

Si reconoces esos indicadores, podrías estar sufriendo también alguna de estas consecuencias:


1. Desmejoramiento físico y mental

Ansiedad, depresión

Baja autoestima

Mala postura y dolencias de espalda o cuello

Dificultades cognitivas


2. Distanciamiento social

No importa a quién tengas alrededor, lo te ofrece tu teléfono es más importante, más interesante o más entretenido que todo lo demás.


3. Disminución de la productividad laboral

Buscas tu teléfono por una razón legítima (ej. llamar a un cliente) y cuando te das cuenta pasaron 25 minutos y todavía no haz hecho la llamada.


4. Falta de tiempo

Se te acumulan las cosas que querías hacer y no sabes por qué el tiempo nunca te alcanza. Procrastinas sin necesidad.


Si esa eres tú, no estás sola. A estas alturas, todas sufrimos de algún grado de adicción al teléfono, no tengo duda de eso, el punto es ¿cuánto? El adulto promedio revisa su teléfono 150 veces al día. Si quieres saber qué tan dependiente eres de tu teléfono móvil, proponte pasar un día sin él ¿estás dispuesta a intentarlo? ¿o tiemblas de solo pensarlo? ¿cuántas excusas se te acaban de ocurrir para no hacerlo?

¿Esto te motiva?

Días atrás, conversé con alguien interesada en mis asesorías para invertir mejor su tiempo; ella sentía que sus días carecían de estructura. Como parte de la “auditoría” inicial, le pedí que revisara cuánto tiempo pasaba en su teléfono. El resultado fue asombroso. Su promedio diario era 8 horas 43 minutos. Peor aún, cuando le dije que eso era lo primero que debíamos resolver, decidió no seguir con las asesorías porque no estaba dispuesta a reducir el uso de su teléfono. Eso es adicción.


La adicción a la tecnología no está limitada al teléfono. Revisar emails continuamente, “surfear” websites sin un propósito definido, comprar compulsivamente por internet, ver Netflix (u otro servicio similar) por horas y horas sin un objetivo real y cualquier uso de la tecnología con el fin de mitigar el aburrimiento, subirnos la moral o disminuir la ansiedad implica un grado de adicción.


En mi post de la próxima semana, te daré sugerencias para un mini-detox y así recobrar el control sobre tu tiempo. Si no quieres perdértelo, te invito a que te suscribas a mi Website para que te llegue directamente a tu buzón de entrada.


¿Consideras que el uso de tu teléfono es apropiado o excesivo? Cuéntame en los comentarios. Si es tu primera vez leyendo mi blog, ¡bienvenida! Si ya has estado antes por aquí, ¡gracias por volver! Y si este contenido te pareció útil, compártelo con quien lo pueda necesitar. Mientras tanto, ¡feliz y productiva semana!


Sheila :)



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