4 pasos para una rutina invencible

Contrario a la creencia popular, las rutinas te ofrecen libertad y flexibilidad, aumentan tu productividad y te proveen ese tiempo tan elusivo que siempre buscas y rara vez encuentras. De hecho, quizá no te has dado cuenta, pero tus días ya están salpicados de rutinas, algunas de ellas eficientes y otras no tanto.

Gánale la batalla a la falta de tiempo creando rutinas eficientes.

Cuando facilito una sesión sobre hábitos y rutinas (uno de los tres pilares vitales de mi plan) y pregunto sobres las rutinas, la mayoría de las veces recibo respuestas como “no tengo rutinas porque no me gustan” o “las rutinas me limitan” o “no me gusta estructurar mis días”. Sin embargo, cuando reviso sus tablas de uso del tiempo, es evidente que hay varias rutinas insertadas en sus días, solo que no las identifican como tales. ¿Sabes si te sucede lo mismo?


Lo cierto es que todas tenemos rutinas: una serie de hábitos realizados en secuencia y con un propósito definido. Por ejemplo, piensa en tus acciones cada mañana al despertar. Estoy segura que tus primeras dos, tres o cuatro acciones son exactamente las mismas todos los días. Esa es una rutina. Lo mismo antes de irte a dormir. Es muy probable que, aunque seas del equipo “anti-rutinas” ya practicas mínimo estas dos.


Las rutinas ahorran tiempo y energía mental automatizando ciertas decisiones que repites con cierta frecuencia siempre y cuando estén diseñadas con un propósito útil. Seguir una rutina sin saber para qué la estás siguiendo es el punto de partida de una rutina ineficiente.


Dicho esto, aquí te dejo 4 pasos básicos para que diseñes rutinas adaptadas a tus necesidades:


PASO 1. Propósito: lo primero es decidir cómo quieres sentirte como resultado de tu rutina.

a. ¿Buscas comenzar el día centrada y en control?

b. ¿Buscas relajarte antes de dormir?

c. ¿Buscas enfocarte para comenzar a trabajar?


PASO 2. Frecuencia: no todas las rutinas necesitan repetirse con la misma frecuencia. Aquí algunos ejemplos:

a. Diaria: rutina de la mañana

b. Semanal: rutina de planificación

c. Mensual: rutina de revisión de las finanzas del hogar

d. Anual: rutina de mantenimiento de la casa


PASO 3. Simplicidad: entre más simple tu rutina, mayor la probabilidad de éxito. Revisa tu rutina con regularidad y analiza si hay forma de hacerla más sencilla sin disminuir su efecto.

a. No más de tres o cuatro acciones para comenzar

b. Facilita el camino

c. Mantén un registro de tu progreso


PASO 4. Repetibilidad: una buena rutina debe ser repetible aunque tus circunstancias cambien. Para eso, deben cumplir con estas cualidades:

a. Flexibilidad: tienes que dejar espacio para imprevistos y para adaptarla a circunstancias cambiantes.

b. Funcionalidad: tu rutina debe facilitarte la vida, no complicártela más.

c. Sostenibilidad: tu rutina debe fluir sin esfuerzo para que pueda mantenerse en el tiempo; si no puedes recordarte las acciones o se siente forzada, no es la rutina que necesitas.


Esta mini-guía te ayudará a crear las bases para una rutina invencible. En mi próximo blog post escribiré sobre 5 tipos de rutinas básicas que toda mamá, emprendedora o mamá-emprendedora debe incorporar en su vida, ¡así que pendiente!


¿Eres amiga o enemiga de tener rutinas? ¡Cuéntame abajo en los comentarios!


Este post lo escribí por sugerencia de mi comunidad en PowerGroup Organizing Concepts. Si tienes un tema que quieres que te ayude a resolver por esta vía o a través de mis posts de Instagram, déjame un comentario en @organizing.concepts o en PowerGroup Organizing Concepts y si este contenido te pareció útil, te invito a compartirlo con una amiga que también se pueda beneficiar de él. Gracias por leerme y recuerda hacer tiempo para ser feliz porque la felicidad no siempre viene sola, también hay que buscarla.


Un abrazo

Sheila :)



18 views0 comments

Recent Posts

See All